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Para ustedes, textos de Cívica y Urbanidad con ejercicios de comprensión lectora. Además, algunos textos de Ética.

Si bien es cierto que muchas veces nos invade el pesimismo e, inclusive, la tristeza cuando contemplamos ciertos comportamientos  deslustrados y hasta deshonrosos  en muchos jóvenes y aun en los adultos, no por ello podemos dejar que los principios de la Cívica, la Urbanidad y la Ética caigan en el olvido.

Por todo lo anterior es tan loable y bienvenida toda gestión que busque recuperar valores, principios y comportamientos sociales y cívicos que hagan amable la convivencia. De modo que desde estas páginas sólo queremos contribuir de alguna forma a esa loable labor que pueden y deben desarrollar los padres de familia y los educadores para contribuir a construir la convivencia, desarrollar personas emocionalmente más sanas y hacer que la sociedad no se convierta en una jungla donde el hombre sea un lobo para el hombre.

No podemos permitir que los avances científicos y tecnológicos despojen al ser humano de su esencia. La esencia en el ser humano es difícil de encontrar si no se toman en cuenta sus tres dimensiones: biológica, social y espiritual. El ser humano es un ser vivo, es un ser social y es un ser espiritual. En cada dimensión hay una esencia. Así podemos afirmar que el ser humano tiene esencia biológica, esencia social y esencia espiritual.[1]

Para el objetivo de este blog nuestro interés se centra en la esencia espiritual del hombre.

La espiritualidad del ser humano determina su modo de ser dentro de la sociedad. Igualmente, su ser social determina su estado biológico. Por ejemplo, su estado de estrés, cansancio, fatiga, o enfermedad, se deben al actuar del hombre dentro de la sociedad. Y su conducta dentro de la sociedad está determinada por sus valores o antivalores que corresponde a su espiritualidad.[2]

Debemos convencernos que el retomar la Cívica, la Urbanidad y la Ética es una de las mejores alternativas para reconstruir tejido social, para poner fin a tanto desorden y para estructurar una nueva sociedad justa y armónica, formada por individuos comprometidos con su patria y con sus semejantes, solidarios, emprendedores, trabajadores y educados para un entorno familiar, laboral, institucional y de negocios, en el que primen el respeto, la moralidad, el civismo, la urbanidad y el sentido de pertenencia.

 

[1] Gutiérrez, Fidel (s.f.). La naturaleza y esencia humana. Revista electrónica: Escuela Virtual de Asesoría Filosofica. Recuperado de: http://www.evafil.com/moodle/mod/resource/view.php?id=85)

[2] Gutiérrez, Fidel. op. cit.